REPORTAJE
Reportera: Estefania Bruno
Héctor Molina - cineasta

"Yo siempre parto de esta premisa: no se puede hacer cine solo.
Siempre necesitas un grupo de gente. Obvio que hay varias etapas. Yo me quedo con los momentos en los que estoy trabajando con la gente. Los peores son cuando trabajo en soledad, salvo cuando estoy escribiendo el guión, que me entusiasma mucho. Pero todo el proceso que viene después del rodaje, como por ejemplo estar viendo cuándo se estrena la película o la distribución de la misma, son los peores momentos.
Sin lugar a dudas, "el gran momento" es el del rodaje. Para mí filmar es como estar en estado de gracia. Y sobretodo yo, que tengo la fortuna y el privilegio de trabajar con tipos que son amigos, con los que nos conocemos de memoria y así, los rodajes se viven prácticamente con cero de conflicto, todo disfrute, con mucha "atención" en lo que estamos haciendo, no con "tensión".
Trabajando en grupo siempre me divierto mucho, me enriquezco, aprendo y son experiencias únicas. Más, teniendo en cuenta, que estás viviendo en una dimensión muy poco frecuente, que es convivir durante tres meses con un grupo grande de gente, los cuales están 20 hs. por día, todos juntos, trasladándose de lugar en lugar como una compañía circense, con todos los aparatajes, los vehículos, gente yendo de una punta de la ciudad a la otra. A pesar de todas estas complicaciones, ver a cada chico del equipo cumpliendo "atentamente" su rol, a mí me pone más bien exultante.
También hay veces que me permito correrme un poquito, como dando un paso hacia atrás, para poder mirar todo eso desde afuera como si fuera un visitante. Y siempre digo lo mismo, no hay nada más maravilloso que ver a un grupo de gente haciendo lo mejor que saben hacer. Por eso, las despedidas de los rodajes suelen ser tan terribles en lo afectivo después de esos meses, todos juntos a full".

 
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