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HUGO
GOÑI
Experiencia
en el arte
Desde
niño me gustaban las expresiones artísticas, de la mano
de mi madre, en la casona del pueblo Totoras, cercano a Rosario. Mi madre
me enseñó a leer a los cuatro años y además
me leía mucho, recuerdo los veinte tomos de "El Tesoro de
la Juventud", y amalgamaba con una vida muy activa al aire libre.
Era un país de locomotoras piafantes, cine en blanco y negro, calles
sin pavimentar, y las noches cerca de la radio, como una ventana multicolor
al mundo, argentino, y un poco más lo de otros países, muy
lejanos por cierto para entonces.
Mi primera expresión fue el dibujo en una academia de pintura de
Ernestina Riva, y las fotos que desde los doce años revelaba con
instrucciones del maestro Guerrini, en Totoras, por los sesenta.
Tuve una infancia muy rica en experiencias, aprendí oficios manuales,
a manejar caballos, armas y toda clase de vehículos, con artesanos
como Don José Dedacek, que sabia de todo, desde alfarería
a metalurgia, torneaba y arreglaba cualquier máquina ante mi mirada
ávida.
En Rosario desembarqué con intenciones de ser Ingeniero, sin saber
muy bien de que se trataba, luego, en la Facultad, pasé a Arquitectura,
donde me gradué muy pronto, en un ambiente caótico y muy
rico, con grandes maestros. Años de plomo,con muchos ideales, cercanía
con el terror y la pujanza de la sangre joven, dibujaba en estudios de
arquitectos, sacaba fotos de todo tipo y pude tener una hija muy precoz,
con la que casi crecimos juntos.
De llamemosle grande los trabajos me fueron buscando a mi. Muchas fotos
técnicas, arquitectura, como proyectista pero mejor aguzando la
mirada para percibir las formas ajenas. Luego las fotos por placer, las
muestras, ese registro de un mundo muy cambiante, de los inviernos en
el campo santafesino, de las fachadas que ya no están, retratos,
la pasión por el cuerpo en movimiento y el compromiso con los ideales
no abjurados.
En los últimos años incursioné en las técnicas
corporales, me permití sentir más y mejor vivencias personales,
llevarlas al baile, armar espectáculos desarrollar las sutilezas.
Creo que lo mío es una forma muy particular de vida, haga lo que
haga. Con mucha facilidad de palabra pretendo decir en silencio, con cada
día como un ciclo fecundo. Lleno de amigos, con una vida muy generosa
conmigo. Siempre esperando lo mejor para la próxima, contento y
haciendo lo posible para un mundo mejor.
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