Proyectar, a partir de una línea editorial preestablecida, las características
gráficas generales y en caso de corresponder, por sección, rubro
o suplemento.
Esta tarea se desarrollará conjuntamente con el jefe de redacción
y el responsable del área de diagramación.
Se hace necesario en este punto redimensionar cual es la función de la
imagen en un diario moderno ya que éste ha ido cambiando de la mano de
la evolución de las telecomunicaciones.
En la era de las noticias televisivas "a tiempo real", el tratamiento
que debe darse al mismo tema para una publicación el día posterior
(en el caso de un matutino), no puede contener solamente la crónica de
los acontecimientos que el potencial lector ya vio en el noticiero del día
anterior.
Los noticieros son esencialmente "disparadores de imágenes" que
sorprenden al espectador y no dan demasiado tiempo para el análisis. Al
diario le queda obligadamente, la función de profundizar la noticia y ofrecer
al lector un espacio para elaborar la batería de información que
recibe del televisor, dar opinión (no necesariamente coincidente con la
del lector), en síntesis: crear un tiempo reflexivo.
Si no se logra esto, la prensa escrita se verá atrapada en ese viejo axioma
que durante tanto tiempo sirvió a sus propios intereses y decía
"No hay nada más viejo que el diario de ayer" y seremos esclavos
de nuestras propias palabras como todo lo que queda escrito.
En este contexto, la fotografía de prensa ha perdido a manos de las imágenes
televisivas la propiedad de "dar fe" y debe buscar otras formas de comunicar
poniendo énfasis en la connotación mas que en la denotación.
En los tiempos de la Primera Guerra Mundial, quizás era suficiente publicar
un retrato de Otto Bysmark tomado sin demasiado análisis porque el punto
básico era identificar al individuo, pero ya en la Segunda Guerra Mundial
las fotografías de Hitler que dieron vuelta al mundo nos mostraron un personaje
que dejaba ver mucho mas que los elementos que las componían.
A esto la fotografía moderna debe agregarle la sensación de "dinámica
de movimiento" a partir de las posibilidades brindadas por los avances tecnológicos
específicos.
La elección del ángulo de toma y tipo de plano son aspectos que
no deben ser olvidados pregonando la inmediatez de algunas situaciones. Mas aún,
es importante incorporarlos al mensaje que se quiere expresar.
Por ejemplo: ante un ángulo de toma ya elegido, cuándo utilizar
un gran-angular o un tele-objetivo mas allá de encontrarse con limitaciones
de espacio en el primer caso o demasiado lejos en el segundo.
Utilizar la iluminación adecuada (suave y general o dura y localizada,
etc.), siempre que las circunstancias lo permitan, refuerza el ¨clima¨
y muchas veces soporta por sí misma el ¨peso expresivo¨ de una
fotografía.
El cuidado en el encuadre final de cada fotografía es otro punto a tener
en cuenta. Revisando los elementos que rodean al sujeto principal y aún
en un encuadre muy "cerrado", que incluya un solo sujeto, estudiar cual
es el corte mas adecuado desde el punto de vista plástico, ya que de comunicación
visual en definitiva se trata.
En periodismo escrito no basta con tener una buena idea. Hay que saber expresarla:
El mejor de los conceptos pierde efecto ante los ojos del lector si no se encuentran
las palabras justas, no se evitan las redundancias o no se tiene en claro a
quien va dirigido.
La precisión en el tratamiento de cada imagen (composición y encuadre)
representa para el fotógrafo lo que ortografía y sintaxis significan
para el que escribe.
A todo esto, que podría englobarse dentro de los considerandos generales
de la Fotografía, hay que agregarle el imprescindible "criterio
periodístico" para discernir qué es lo sustancial de una
imagen a publicar.
Esto es inherente a la función de todo reportero gráfico, siendo
responsabilidad del jefe de Fotografía proporcionarle a cada fotógrafo
el marco de información necesario para el mejor desarrollo de la tarea
que le toque cumplir.
Es importante incentivar la capacidad creativa de cada reportero gráfico,
sin ella la implementación del marco teórico quedaría reducido
a estructuras demasiado rígidas.
Teniendo claros estos conceptos, la función diaria de un editor gráfico
es establecer un nexo entre la Redacción y el departamento Fotográfico
para sugerir en primera instancia cuales son las notas en las que la imagen
aporta elementos importantes, en cuales acompaña al texto o en cuales
es innecesaria o redundante.
Por ejemplo y para tomar un tema recurrente en nuestra ciudad, como es el de
los cortes de luz y que presenta la particularidad de ser abstracto y demasiado
amplio en sus consecuencias, es labor del editor gráfico proponer cual
sería la foto a publicar para este tema, de acuerdo a la novedad específica
del día; sin que ésta coincida necesariamente en lugar con la
fuente de la información escrita, recabada en una hipotética conferencia
de prensa o en declaraciones de un funcionario.
Una vez realizadas las notas fotográficas deberá seleccionar,
junto con el reportero gráfico que realice las tomas, las mejores fotos
desde los puntos de vista plástico y periodístico. Luego se reunirá
con el encargado de sección que corresponda para la edición definitiva.
Alejandro Guerrero
Rosario, Marzo de 1996