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David
Edery - actor
"Yo
me inicié en el teatro de casualidad. Yo no tuve la vocación
de ser actor o director en el momento del arranque. En realidad, yo estaba
buscando trabajo. Tenía 17 años y había hecho un
curso de electricidad por correspondencia. Entonces, encontré en
el diario un aviso en el que se buscaba un electricista para un teatro.
Se trataba del Teatro "Lavardén" el cual sigue funcionando
actualmente. Yo jamás en mi vida había entrado a un teatro.
Fui y me atendió en el hall un muchacho un poco mayor que yo.
-Vengo por el aviso del diario- le dije.
-Ah! ¿Vos sos electricista? Vení, pasá.
Yo enseguida tuve una sensación extraña porque sentí
que el trato no encajaba con el de una relación laboral. Era más
bien un trato como afectuoso.
-Te cuento- me dijo- Nosotros estamos en un proyecto muy grande y necesitamos
mucha gente y bla, bla ,bla
- en fin, mucha charla.
-Bueno, si necesitan un electricista, decíme cuándo puedo
empezar-lo corté yo.
- Nosotros empezamos a trabajar a partir de las 19:30 hs.. Veníte
después de esa hora.
Me pareció un horario un poco extraño para trabajar, pero
necesitaba el trabajo.
-Bueno
, ¿ y cuánto me van a pagar? -ahí se
produjo un silencio.
-No, flaco. Esto es teatro independiente. Nosotros no pagamos sueldo.
Acá vamos todos a la bolsa- yo no lo podía creer. No sabía
que decirle. Quería rajar.
-Mirá
, lo voy a pensar- le dije para zafar. Y justo, en ese
momento, bajó por la escalerita del hall central, una chica petisita,
rubia, de unos ojos celestes preciosos, y me miró.
Sin abandonar esa mirada bellísima, le pregunté rápidamente
al flaco: -¿ A qué hora tengo que venir mañana?
Después no pasó nada con ella porque estaba de novia con
otro tipo. Pero yo ya había empezado a mirar teatro y estaba fascinado
en ese misterio que era la transformación de la gente en otra.
Con el tiempo, también por una casualidad, empecé a actuar
en el grupo."
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